sábado, 8 de octubre de 2011

La «Cuarta escogencia» de un gran magma de apellido Cardozo



Alberto JIMÉNEZ URE [*]

«Se emparenta la poesía, por su naturaleza, por su entidad, desde una prudente distancia, con la ciencia, la religión, la filosofía, la música, mas sin lugar a dudas la poesía se desarrolla como ser absoluto» (Lubio CARDOZO, en «La idea de la poesía», 2003)

«Que sólo la infidelidad de la Literatura en poder de impíos haya logrado abatirme y demoler mi quiescencia más que ciertas cibeles que haya nefasta y equívocamente amado, no me convierte, taxativamente, en misógino ni misántropo: si adoro a la Escritura es por estigmatizar a Castalia, que Ella fue en el Principio de los Goces Mortales» (A.J. URE, en «Divas en Postales»)


Cuando, en La cuarta escogencia, Lubio CARDOZO (n. 1938) inicia lo que podría denominarse su máxima compilación personal de poemas con reflexiones en redor del Summun de la Superbia y Sapientia Distincte [1] llamada «Poesía», semeja a un notable como lo fue el provectísimo Octavio PAZ: quien enfadaría a los indoctos y borregos diciéndoles que (…) «el Teatro y la Épica son también fiestas, ceremonias. En la representación teatral, como en la recitación poética, el tiempo ordinario deja de fluir, cede el sitio al tiempo original» [2]

El «limen» de los razonamientos de CARDOZO, preludio de un gran magma en La Materia Poética, fue obviamente escrito desde la soledad que nos impone una madurez intelectual y física sólo renunciables mediante el suicidio: al cual, dudo, él no depondría su intelligentia: «(…) Ante la inexpugnabilidad del cosmos y la expulsión definitiva de toda integración armónica en él por la vía de la razón empírica, no surgía otra potestad sino inventarle un universo alterno, un territorio de utopía, la comarca del vocablo preñado por la luz de la lámpara de la imaginación, y allí en ese mundo de voces el bardo pudo vivir, encarnaba la otra naturaleza, la inventada por él y dueño de ella» [3]

¿A quiénes los seres menos «inhumanos» deberíamos dejar las meditaciones alrededor de la existencia sino a los hacedores que, como Lubio Cardozo, conceden al ejercicio poético la «Dignidad» de un asunto ya «no de Estado» o «Academia», sino de nuestra «Desdichada Humanidad»?

La entrega del escritor a la Filosofía ha sido plena, de antigua data, y luce explícita en magníficos fragmentos: (…) «El orgullo satánico antes fue hidrógeno, helio, oxígeno. Las furias fueron óxidos de silicio y una nube circunsolar alegra la melancolía de los saturnianos, hijos del tráfago, de Belcebú y de la huesa» [4]

En tiempos cuando conocí a Lubio Cardozo, en la Facultad de Humanidades de nuestra venerable y vetusta Universidad de Los Andes, el fervor por las Letras (y Las Artes, en general) se había internacionalizado y nos distinguió entre los intelectuales del Mundo. Pese al ruido mediático del la «Patología Política y Social Hampesca», que hoy pretende deformar la psiquis los venezolanos mediante instrumentos letales, e ideales exhumados de la Escoria de la Historia ante la percepción de los extranjeros, en la actualidad nuestra Literatura mantiene su majestad con escritores del talento y virtuosismo de hombres capaces de formular que (…) «Al compás de la sombra de una espada el forajido danzará veloz en el atardecer. La daga y los pies jugarán al ritmo del acecho y de la fuga, zig-zag en una dirección fija: el atropello sobre los planos donde él no está» [5]

Hubo genios que se suicidaron, caso José Antonio RAMOS SUCRE, en rigurosidad pariente de Lubio CARDOZO, empero no fue a causa de admitirse o develarse «Sísifo», sino tal vez «Narciso»: (…) «Una forma casta, de origen celeste, depositaba en mis cabellos su beso glacial. Acudía a través de mi sueño de proscrito, a mi cama de piedras, fosa de Job, abismo de dolores de Leopardi…» [6]

La melancolía, el desaliento, empero igual lo sacro que se aprecia en la prosa poética lubiocardoziana no prorrumpe para que su espíritu y el de otros sea demolido por la desesperanza o mezquino narcisismo implícito en actos que aventajan las decisiones del Pater Ocultus. El poeta Cardozo no simula aborrecerse para impactar mediante incisivos pensamientos, sino que, a mi parecer, nos «cuenta» cómo fue, es y sería lo que yo defino su «escisión física»: «Está frente a mi el ahora, movible e inmóvil. La necrópolis del ayer subyace, canta o grita su ya no ser ahora. Los anhelos, la esperanza, lo venidero, el fin, el albur del vientre del futuro, sólo, indefectiblemente, engendrará el ahora» [7]

Distingue y separa a Lubio CARDOZO de otros intelectuales su portentoso empleo del «epilogismo» y «diégesis», en discursos poéticos-narrativos a los cuales tanto vertió sabiduría un magister de la Literatura como RAMOS SUCRE, y semejante a Él nos transfiere hacia la Antigüedad Griega cuando los creadores gustaron, según los casos, inferir: adular, perturbar, golpear a las mentes de los mediocres con «puestas en escena», avocarse a «cánticos épicos de bufones» en platteas y hasta lastimosas «versificaciones públicas de lega indigencia». Menciono algunos: Jenófanes de COLOFÓN (525 a. C: «A los dioses todo han atribuido Homero y Hesíodo/cuando entre humanos es causa de escarnio y reproche:/robar, cometer adulterio, y el mutuo engañarse». Y leamos a Semónides DE AMORGOS (630 A. c): «Ninguna cosa se lleva como botín un hombre/mejor que una buena mujer ni peor que una mula». Empero, finalmente, mi botín de lector es lo apodíctico que brilla en la Cuarta escogencia del admirable y talentoso docente universitario venezolano.


NOTAS.-

[1] Que así, personalmente, sin disculpas y no exento de pendencia, dicto: «Suma de Soberbia y Sabiduría Distinta»

[2] P. 229 de PAZ, Octavio: El laberinto de la soledad [Fondo de Cultura Económica, 1994)

[3] P. 5 de CARDOZO, Lubio: La cuarta escogencia (Coedición entre «Mucuglifo», «Dirección de Cultura del Edo. Monagas» y el «CONAC», Mérida, 2006.

[4] P. 41 de la ob. Cit.

[5] P. 102, «Lascivoso», idem.

[6] P. 63 de Los aires del presagio.- RAMOS SUCRE, José Antonio (Monte Ávila Editores, Caracas, 1976)

[7] P. 318, supra.

[*] UNIVERSIDAD DE LOS ANDES (jimenezure@hotmail.com/albertjure2009@gmail.com)